Placas de cocina

La primera diferencia será distinguir entre la placa de gas, que es la opción más tradicional y que funciona mediante la llama que se produce al quemar un gas natural o butano; la placa vitrocerámica en la que hay un vidrio entre la fuente de calor de resistencia eléctrica y el recipiente; y la de inducción que utiliza un campo magnético para calentar el recipiente (que ha de ser especial) y así cocinar su contenido. El proceso de éstas últimas tiene menos pérdidas de energía, y aunque su coste es superior, dada la tecnología empleada, tiene más prestaciones, mayor eficiencia energética y todo esto, las convierte en un producto muy atractivo.

Placas cocina

Diferentes diseños de las zonas de cocción, puesto que en muchos modelos queda eliminada la cuarta zona, dejando paso a tres zonas y permitiendo que uno de ellos sea mayor (más conocido como el paellero), o las placas de dos zonas para cocinas pequeñas. La versatilidad de tamaños que podremos utilizar en función del recipiente, las diferentes dimensiones de placas, las placas modulares, la ergonomía y una cuidada estética, nos abren las puertas a la cocina a medida.

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