Ergonomía en la cocina

El objetivo de la ergonomía es adaptar y mejorar el entorno, a las capacidades y posibilidades de las personas que se desenvuelven en él.

Si trasladamos esto a nuestra cocina, se traduce en mejorar y optimizar el acceso de almacenaje en los muebles, reducir riesgos de daños que se puedan producir por la manipulación de menaje pesado, adaptar el diseño con el objetivo de dar más visibilidad a los interiores, proporcionar la altura adecuada a las zonas de trabajo y en definitiva, evitar esfuerzos y accidentes a través de una buena distribución, posiciones correctas, la iluminación y la elección de muebles según las necesidades.

Ergonomía en la Cocina

Diseñar de forma que, la facilidad de movimientos, preserven nuestra salud y faciliten las tareas. Todo esto se traduce en calidad.

Muchas de nuestras actividades diarias, se producen en la cocina; cuando la cocina es un lugar cómodo y agradable, pasa a jugar un papel importante, incluso en nuestras relaciones sociales. Hoy en día la cocina es una parte primordial en nuestros hogares.

Es importante saber, a quién está dirigido el diseño, si se trata de una persona alta, baja, personas mayores, o personas con algún tipo de limitación más importante, que requiera un diseño mucho más especifico, tal como un espacio funcional para el manejo de una silla de ruedas.

Algunas Recomendaciones

La distribución de la cocina debe cumplir un triangulo, cuyos vértices serán: placa,fregadero y zona de trabajo. Este será el recorrido básico que más veces realizaremos.

El fregadero y el lavavajillas, son dos elementos que siempre irán ligados y si queremos una mayor comodidad, es interesante elevar la altura del lavavajillas a partir de unos 40 cm. Si hay una ventana, es el fregadero el que colocaríamos debajo; esto proporciona luz y una agradable sensación.

Espacio libre a los lados de la placa. Y cierta proximidad al fregadero.

Horno elevado, y si hay microondas, puede ir en columna de manera que ambos sean accesibles. Preferiblemente al lado de frigorífico y en la parte más próxima a la encimera.

Tiradores cómodos, y puertas que una vez abiertas, no entorpezcan el paso. Siempre serán más cómodos los cajones, más accesibles y permiten una mejor organización, incrementando la capacidad.

Trabajar de pié delante de la encimera, obliga a asumir posturas que pueden ser incorrectas. Por ello debemos pensar en la altura. La altura común, no ha evolucionado de forma natural con el tiempo, por tanto es siempre un extra a tener en cuenta.

Por estaturas:

  • Persona en silla de ruedas – encimera h: 76 cm. Aprox.
  • Persona h: 150/160 – encimera h: 86 cm. Aprox.
  • Persona h: 160/170 – encimera h: 90 cm. Aprox.
  • Persona h: 170/180 – encimera h: 100 cm. Aprox.

Estas alturas aproximadas, limitarán la altura a la que irán colocados los colgables.

La profundidad de la encimera de cocina, tiene una relación directa con los muebles colgables.

La altura a la que los colgaremos y su profundidad nunca deberían darnos sensación de apremio. De éste modo hay que seguir ciertas normas:

Para encimeras de fondo normal, de 62 cm., el colgable puede ser de 37 cm. de fondo y colocado a unos 57 cm. de la encimera. Con un fondo de encimera de 80 cm. el colgable puede ser colocado a 42 cm de la encimera.

Los muebles arriba, no tienen por qué llegar hasta el techo necesariamente. La parte útil será siempre la inferior y la parte de arriba será mero almacenamiento, que en ocasiones acaba por acumular cosas de las que nos olvidamos y simplemente, pueden representar un espacio más del que ocuparnos en el momento de su limpieza.

Para usuarios de sillas de ruedas, consideraremos el diámetro de giro, que será aproximadamente de 210 cm. Además de tener en cuenta una distribución del mobiliario diferente dado que la zona accesible es la inferior y necesitaremos zonas de trabajo libres de muebles.

Todas estas recomendaciones, siempre estarán enmarcadas, por las condiciones de cada cocina, sus dimensiones y posibilidades. Podrán ser una única bancada lineal, dos bancadas, tener forma de “L”, forma de “U” o colocar una isla central, zona de comer o vajilleros, cada una tendrá ventajas e inconvenientes que se podrán mitigar de la mejor manera y nunca olvidemos que la ergonomía y la estética, no son incompatibles.

Actualmente, existen elementos que aportan a los interiores de los muebles de cocina, más comodidad y utilidad, tales como separadores de reciclaje para desperdicios, distribuidores de cubiertos, celdas de rejilla para productos de limpieza, cestos extraíbles para despensas, luces de colocación en mueble y también tecnología motorizada para cajones eléctricos, colgables que descienden, encimeras móviles y un largo etcétera.
Llevar de la mano, distribución, belleza y comodidad puede ser un reto, pero siempre es el objetivo.

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2 respuestas a Ergonomía en la cocina

  1. Raul García dijo:

    Un artículo, bajo mi punto de vista, con multitud de aclaraciones; pero hay nociones como la de colocar la columna del horno-microondas junto al frigorífico que no son nada recomendables, sobretodo cuando llega la época del calor.Nuestro frigorífico puede sufrir en cuando a su funcionalidad y nuestra factura de la luz también se puede elevar de forma considerable.Saludos.

  2. Arturo erazo dijo:

    En mis muchos anos practicando architectura de interiores, no he tenido problemas de ninguna clase al instalar microondas junto a los frigorificos. Ambas temperaturas no son afectadas.
    Gracias,
    http://www.dvalledriver.com

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