Enseñar a los niños, cómo actuar en la cocina

Es parte de la vida diaria, por lo que enseñar a los niños, cómo actuar en la cocina, es sin duda algo muy positivo y que va a incrementar su seguridad en ella. Aprenderá también importantes lecciones de higiene y alimentación.

Silestone Institute, nos da unas pautas; unas normas de seguridad e higiene en la cocina, conservación y manipulación, así como pequeños consejos para el cocinero.

Es sencillo, pero hay que tratar de cumplirlas, para que sean efectivas y didácticas:

  • Caminar con cuidado y prudencia.
  • No usar cuchillos sin supervisión
  • No usar como apoyo, la mano, para cortar frutas o verduras, emplear una tabla de corte.
  • Prohibir el uso de electrodomésticos sin supervisión( microondas, tostador…)
  • Manos secas para encender interruptores.
  • Apagar los electrodomésticos tras su uso.
  • Mangos siempre hacia el interior (de sartenes y ollas)
  • Lavarse las manos antes de ponerse a cocinar.
  • Recogerse el pelo, si se lleva largo.
  • No hacer otra cosa con las manos, mientras se prepara la comida.
  • Limpiar los derrames de forma inmediata con papel, mejor que con paños o esponjas.
  • Tirar a la basura los alimentos que se hayan podido caer al suelo.

La higiene está relacionada directamente con las bacterias; no las vemos, pero están ahí. Ayudar a los niños a entender por qué es importante lavarse las manos, hará que lo pongan en práctica, e incluso te lo recriminen si tú no lo has hecho.

A las bacterias, les gusta tener un hogar con calorcito y con suficiente comida, igual que a nosotros. ¿Por qué no realizar un pequeño experimento con los niños, para reforzar en su memoria los motivos y la importancia de algunos factores?.

Dales a tus hijos algunos trozos de fruta, como por ejemplo, naranja ó melocotón. Evitar la manzana, que tarda más tiempo en desarrollar el moho. Metedlos en una bolsa de plástico con un trozo de algodón humedecido y cerradla bien. Situad esta bolsa en un lugar oscuro y cálido, unos pocos días.

Podéis observarlo a diario y comentar la propagación de las bacterias. Explicarles a los niños que cuando un alimento tiene moho, no se debe comer.

Anima a tus hijos a hacer cosas en la cocina, que ellos puedan hacer sin peligro.

La conservación de alimentos en la cocina tiene unas recomendaciones básicas:

  • Mantener los alimentos refrigerados en el frigorífico.
  • Mantener los alimentos congelados en el congelador y o volverlos a descongelar si ya se descongelaron.
  • No debemos conservar los alimentos  sin tapar, es decir dejándolos al descubierto.
  • No introducir alimentos aún calientes en la nevera.

Manipula correctamente los alimentos:

  • Lavarse siempre las manos, antes de tocar la comida.
  • No lavar las manos en fregadero, en el que se lavan los platos.
  • Las manos se deben lavar con jabón ¡no sólo con agua!
  • Lavarse frecuentemente durante la preparación, sobre todo después de tocar carne cruda.
  • Emplea diferentes tablas de corte, para carnes y verduras.
  • Lava siempre las tablas después de usarlas. Las de plástico duro son las más adecuadas.

Recomendaciones para el cocinero.

Antes de poneros a cocinar, colocaros un delantal, recogeros el pelo y subiros las mangas.

¡No estornudar encima de los alimentos¡ si hay que toser o estornudar, apartaros de la comida y lavaros las manos seguidamente.

No juguéis con el pelo, ni la nariz y si lo hacéis, lavaros inmediatamente las manos.

Si alguien tiene un corte o un rasguño deberá llevarlo tapado con una tirita.

 

Cocinando matamos bacterias.

La carne y el pescado deben estar bien cocinados. También hay que tener especial cuidado con los platos precocinados, que compramos en el supermercado. Son alimentos cocinados y refrigerados que contienen un particularmente elevado número de bacterias. Nos aseguraremos de calentarlo perfectamente antes de consumir.

Los huevos son alimentos que merecen especial atención. Los niños pequeños son especialmente vulnerables, así que lo mejor es cocinar la yema hasta que se quede dura.

Los buenos cocineros, van probando la comida a medida que la preparan; pero les explicaremos a los niños, que hay que evitar usar la misma cuchara más de una vez.

Y… no tocar la comida, qué otros se van a comer.

Conseguir que tus hijos aprendan éstas cosas, los protegerá de las bacterias, y es tan sencillo como hacerles participar de las actividades de la cocina. Hay que tener paciencia y precaución, pero siempre resulta una manera divertida de educar si un día os proponéis preparar un bizcocho o unas magdalenas, que después se podrán comer, orgullosos de haberlas hecho con sus propias manos.

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