El orden de los vinos II

Cuando vamos a disfrutar de varios vinos, bien sea en una comida o en una degustación, empezaremos por los vinos más jóvenes y ligeros. Los fríos, antes que los crianza, los secos antes que los dulces, los blancos antes que los tintos y los de menos grado antes que los que tengan mayor contenido de alcohol. Cada vino prepara el paladar para el siguiente lo estimula, pero sin anestesiarlo. Por eso es importante tener en cuenta el orden en el que disfrutar de los vinos.

Para su relación con la comida, aquí tenemos algunos consejos, sobre cómo combinar los vinos con algunos platos:

Aperitivos: Jerez seco, Oporto o Champagne.

Con marisco: Blancos secos y ligeros.

Con pescado: Blancos secos de más cuerpo y calidad.

Con carnes: Para una carne blanca asada, podríamos usar un vino blanco crianza, aunque un tinto joven es más adecuado.

Para los grandes asados o asados con mayúsculas: Tintos con cuerpo y crianza. El mismo vino es válido para la caza.

Con el postre: Lo más adecuado serán los dulces, como el vino de Oporto, Jerez o un Málaga.

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